Plan de Acción de Biodiversidad para la Implementación de la Política Nacional para la Gestión Integral de la Biodiversidad y sus Servicios Ecosistémicos 2016 – 2030.

En el marco de la Política Nacional para la Gestión Integral de la Biodiversidad y sus Servicios Ecosistémicos, el presente documento establece el Plan de Acción de Biodiversidad (PAB), un instrumento de alcance nacional que promueve la incorporación de la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos en la planificación sectorial de acciones a corto, mediano y largo plazo, de tal manera que la productividad y competitividad del país se enmarquen teniendo en cuenta la resiliencia de los socioecosistemas como límite para su crecimiento. Asimismo, busca que la gestión integral sea focalizada, ágil y efectiva, con indicadores que permitan medir el progreso hacia los objetivos nacionales visibilizando el cambio en los sistemas socioecológicos. En concreto, el Plan de Acción de Biodiversidad viabiliza la Política Nacional de Gestión Integral de la Biodiversidad y sus Servicios Ecosistémicos a través de la ejecución de acciones concretas y coordinadas intersectorial y regionalmente, que permitan disminuir las presiones directas e indirectas sobre la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos. Las Metas y relativas acciones se estructuran sobre los siguientes Ejes: I) Biodiversidad, conservación y cuidado de la naturaleza; II) Biodiversidad, gobernanza y creación de valor público; III) Biodiversidad, desarrollo económico, competitividad y calidad de vida; IV) Biodiversidad, gestión del conocimiento, tecnología e información; V) Biodiversidad, gestión del riesgo y suministro de servicios ecosistémicos; VI) Biodiversidad, corresponsabilidad y compromisos globales. Entre las metas del Plan se contempla ayudar a eliminar el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición. Así, por ejemplo, se promoverán programas de recuperación, protección y conservación in situ y ex situ de semillas y variedades nativas autóctonas, importantes para la seguridad alimentaria y las economías campesinas y locales en Amazonia, Pacífico y Andes. La Meta al 2030 es precisamente que el país disminuyá sus índices de pérdida de biodiversidad y aporte desde el uso sostenible a la reducción de la pobreza y a la seguridad alimentaria, en cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Dentro del Eje III, el Plan contempla medidas tendientes a identificar sistemas productivos sostenibles que combinen acciones de producción y conservación para generar desarrollo local. Se implementarán sistemas productivos sostenibles en aquellos municipios altamente biodiversos y afectados por el conflicto armado. El sector agropecuario (junto con los sectores minero, energético e infraestructura) contarán con indicadores de sostenibilidad y con mecanismos de seguimiento y verificación del cumplimiento. Una de las Metas a alcanzar es precisamente establecer un sistema de fiscalización y de rendición de cuentas de los efectos ambientales de las actividades productivas relacionadas con minería, hidrocarburos, infraestructura, ganadería y agricultura. El PAB también busca incrementar la resiliencia de los medios de vida ante las catástrofes. Dentro del Eje V se incluyen medidas orientadas a adelantar acciones para enfrentar las amenazas relacionadas con el cambio ambiental (pérdida y transformación de la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos, variabilidad y cambio climático), para mantener la resiliencia socioecosistémica y reducir su vulnerabilidad, siguiendo el enfoque de mitigación y adaptación basadas en ecosistemas, de manera que no se comprometa la calidad de vida a escalas nacional, regional, local y transfronteriza. En tema de gobernanza, las medidas y acciones contempladas dentro del Eje II buscan fortalecer la relación entre el Estado y los ciudadanos (urbanos y rurales) para gestionar integralmente la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos desde la participación y la corresponsabilidad en las acciones de conservación.

Colombia · 2016-01-01