Plan de Inversión de País para el Sector Agroalimentario (PIPSA).

La meta del presente Plan de Inversión de País para el Sector Agroalimentario (PIPSA) es contribuir a la reducción de los niveles de pobreza incrementando el ingreso de los beneficiarios a través de crecimiento económico incluyente, generación de empleo y seguridad alimentaria y nutricional sostenible. Se buscan una producción orientada al mercado, tecnologías de producción actualizadas, productividad y competitividad incrementada, servicios de apoyo e infraestructura mejorados, y un acercamiento al sector público-privado unido, eficiente e impulsador de resultados para transformar el sector y las poblaciones rurales. Entre las metas del Plan se incluye la eliminación del hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición. Con respecto a la seguridad alimentaria, El enfoque principal de este plan es en el aumento de las oportunidades económicas e ingresos para asegurar el acceso a las fuentes de comida (mediante producción o compra), pero también lo prevé como necesario para asegurar la disponibilidad de las fuentes de comida particularmente para la población que aún no es capaz de participar directamente en las actividades de crecimiento económico. Para ello será necesario asegurar la producción de granos básicos para el consumo, almacenamiento y en algunos casos para su venta. El documento establece de manera específica objetivos para el 2014 para reducir la pobreza rural a través de la agricultura, en particular la reducción del porcentaje de familias rurales viviendo en pobreza y de familias rurales en extrema pobreza. Esto será logrado a través de la expansión de la producción, mejoramiento de la productividad y la inclusión de la pobreza rural en el crecimiento económico. El instrumento fomenta sistemas agrícolas y alimentarios integradores y eficientes. Se prevé la implementación, por parte de la Secretaría de Agricultura y Ganadería, de cinco programas principales estratégicos e integrados para contribuir a las metas del país para lograr crecimiento económico y reducción de pobreza en la población rural, a saber: 1) Competitividad y crecimiento del sector agrícola; 2) Expansión del acceso a mercados; 3) Apoyo intersectorial (recursos e infraestructura productiva); 4) Entorno facilitador para los agronegocios; 5) Áreas multi-sectoriales/transversales (seguridad alimentaria, género, juventud y generación de empleo). En este marco, el Plan promueve inversiones dirigidas a la modernización, desarrollando y transfiriendo tecnologías a los productores, entrenando y desarrollando capacidades, proveyendo nueva infraestructura y ampliando cadenas de valor a través de inversión al sector público-privado.

Honduras · 2011-06-01